¡Síguenos!Las medidas amplían la presión estadounidense sobre el gobierno cubano.
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El gobierno de Estados Unidos sancionó este jueves a la petrolera estatal cubana Unión Cuba-Petróleo (CUPET), empresa dedicada a la extracción, refinamiento y producción de crudo en la isla. Según Washington, la compañía incluye activos considerados como propiedades que fueron “expropiadas ilegalmente a propietarios estadounidenses”.
La empresa fue incorporada el 11 de junio a la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. Con esta decisión, se amplía la relación de entidades gubernamentales y funcionarios cubanos sancionados por la administración estadounidense, entre ellos el presidente Miguel Díaz-Canel.
De acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales, la compañía estatal posee terrenos destinados al almacenamiento de combustibles que pretendían ser arrendados por una empresa importadora en negociaciones con Vanguard Energy, firma con sede en Florida interesada en exportar crudo hacia Cuba.
Sin embargo, el Departamento de Estado estadounidense negó el miércoles haber otorgado una licencia a Vanguard Energy que permitiera sortear el bloqueo impulsado desde enero por el presidente Donald Trump, orientado a impedir la llegada de petróleo extranjero a la isla.
Rubio acusa uso político de la energía
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marcos Rubio, sostuvo que la energía ha sido utilizada durante años por el gobierno comunista cubano como una herramienta de control político y económico.
Asimismo, recordó que la ronda de sanciones aplicada el 4 de mayo alcanzó a integrantes del entorno de la familia Castro, entre ellos Alejandro Castro Espín, Lis Cuesta Peraza, Manuel Anido Cuesta y Raúl Alejandro Castro Calis.
Rubio afirmó que los líderes comunistas cubanos desviaron recursos energéticos para obtener beneficios económicos mediante la reventa de barriles y el acaparamiento de suministros destinados a estructuras militares, de inteligencia y de seguridad.
Las sanciones contemplan la prohibición de realizar operaciones financieras y comerciales con las personas y entidades señaladas. Además, los activos sujetos a jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.
La presión de Washington sobre La Habana también se ha intensificado en otros frentes. En mayo, autoridades estadounidenses procesaron a Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas pertenecientes a una organización del exilio cubano en 1996, hecho que provocó la muerte de cuatro personas.
Pese a estas tensiones, ambos gobiernos mantienen contactos discretos. Recientemente, funcionarios militares estadounidenses visitaron la isla. Entre ellos destacó el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien acudió a la bahía de Guantánamo y aseguró que, ante una eventual captura de Miguel Díaz-Canel, “todas las opciones están sobre la mesa”.
Por su parte, el gobierno cubano reiteró que cualquier transformación política en el país debe ser determinada exclusivamente por el pueblo de Cuba.


